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  ARTÍCULOS TÉCNICOS
 

LOS PELIGROS PARA EL BOMBERO RELACIONADOS CON LA CONSTRUCCIÓN DE
EDIFICIOS
[NFPA 1001: 3-3.9(a); 3-3.11(a); 4-3.2(a)(b)]

 
 
 
 
 

Peligros de las construcciones ligeras y de vigas de armadura
Uno de los peligros más graves de la construcción de edificios a los que deben enfrentarse los bomberos en la actualidad es creciente uso de los sistemas de soporte ligeros y de vigas de armadura (véase la figura 3.25). La construcción ligera es más habitual en casas, pisos y edificios comerciales pequeños. Los dos tipos más habituales son el metal ligero y las armaduras de madera ligeras. Las armaduras de acero ligeras están fabricadas de barras de acero largas que se doblan en un ángulo de 90 grados con piezas llanas o angulares soldadas en las partes superior e inferior (véase la figura 3.26). Las armaduras de madera ligeras se fabrican en tablas de 5,08x7,62 o 5,08x10,16 cm (2 x 3 o 2 x 4 pulgadas) que están conectadas entre sí con chapas triangulares de unión (véase la figura 3.27). Las chapas triangulares de unión son chapas metálicas pequeñas (normalmente de metal de espesor de 18 y 22) con clavijas que penetran 10 mm (0,75 pulgadas) en la madera.

 

 

 

 

 

   

La experiencia ha demostrado que las armaduras de madera y las de metal ligero se quiebran después de 5-10 minutos de exposición al fuego. Para las armaduras de acero, la temperatura crítica es 538ºC (1.000°F). Las chapas triangulares de unión en las armaduras de madera se quebrarán incluso antes cuando estén expuestas al calor. Aunque algunas armaduras pueden estar protegidas con tratamientos retardantes del fuego para obtener una mayor protección, la mayoría no tienen protección alguna.

Las vigas doble T de madera también se utilizan en la construcción ligera. Sus características frente al fuego son similares a las de las armaduras de madera, por lo que se deben tomar precauciones similares cuando se encuentren en una estructura (véase la figura 3.28).

 
 

Otros tipos de armaduras, como las de arco y puerta, se encuentran prácticamente en todos los lugares. Se utilizan en edificios que tienen grandes espacios abiertos como concesionarios de automóviles, boleras, fábricas y supermercados.

 

 
 
 
 
 

Las armaduras de arco y de puerta se observan a menudo fácilmente gracias a su forma redonda, aunque muchas tienen otra forma (véase la figura 3.29). Todas las armaduras están diseñadas para trabajar como una unidad integral. Algunos elementos están en tensión (presiones verticales y horizontales que tienden a separar los objetos) y otros en compresión (presiones verticales y horizontales que tienden a unir los objetos).

Un punto en común entre todos los tipos de armaduras es que si un elemento se quiebra, toda la armadura puede quebrarse. Cuando toda la armadura se quiebra, por lo general, la armadura situada a su lado se quiebra también, lo que provoca un “efecto dominó” hasta provocar un hundimiento total.

Es importante que los bomberos sepan qué edificios de su distrito tienen tejados o suelos de armadura. No se debe entrar en los edificios con armaduras expuestos a condiciones de fuego durante 5-10 minutos (por regla general, el tiempo al que han estado expuestas al fuego hasta que los bomberos llegan) y el personal no debe ir por el tejado.

 
 

Peligros de construcción, restauración y demolición
El riesgo de incendio se incrementa bruscamente por una serie de motivos cuando se realiza una construcción, restauración o demolición en una estructura. Un factor determinante es el potencial incendiario y las fuentes de ignición (como las linternas encendidas y las chispas de los procesos de afilar y cortar) que llevan el contratista y su equipo.

Los edificios en construcción están sujetos a una rápida propagación del fuego cuando están parcialmente acabados, ya que muchas de las características protectoras como las placas para tabicar no están aún en su sitio (véase la figura 3.30). Los marcos de madera expuestos se pueden comparar con un almacén de madera vertical. La carencia de puertas u otras medidas que normalmente ralentizarían la propagación del fuego también son factores que contribuyen a la rápida diseminación del incendio.

Los edificios en proceso de restauración, demolición o abandonados también están sujetos a una propagación del fuego más rápida de lo normal. Los muros con brechas, los huecos de escaleras abiertos, la carencia de puertas y los sistemas de protección contraincendios inadecuados son problemas potenciales. El potencial de un hundimiento súbito de un edificio durante un incendio es también una consideración importante a tener en cuenta. Los incendios provocados también son un factor de consideración en los edificios en construcción o demolición, ya que es fácil acceder a ellos.

Debido a los crecientes costes de las construcciones nuevas, la restauración de edificios antiguos se realiza cada vez más. Las situaciones peligrosas pueden surgir durante la restauración de un edificio, dado que los ocupantes y sus pertenencias pueden permanecer en él durante las obras de construcción. Durante la restauración, se pueden desconectar o dañar los sistemas de alarma o detección de incendios.

Con la acumulación de escombros, los materiales de construcción nuevos y el equipo, las salidas pueden bloquearse fácilmente si no se mantiene un buen orden, lo que haría que las personas en el edificio no pudieran salir en caso de emergencia.
 



 
21-01-2011
La importancia de una evaluación adecuada
 
 

LA SEGURIDAD DE LOS BOMBEROS
El rol de la ocupación

Una falla en el dimensionamiento del tipo de ocupación puede ser desastrosa.

Un incendio en una vivienda unifamiliar brinda la mayor parte de la experiencia diaria de un bombero, y es un entrenamiento incalculable al momento de enfrentar incendios más importantes. En el año 2005, los departamentos de bomberos de los Estados Unidos dieron respuesta a 381.000 incendios estructurales, según datos de la NFPA. No obstante, un bombero nunca debería olvidarse de modificar la estrategia y la táctica al enfrentar un incendio en un edificio complejo y grande. La falla en evaluar correctamente el tipo de ocupación aumenta de manera significativa el riesgo implicado en el incidente.

Los incendios en algunos tipos de ocupaciones no residenciales presentan un peligro mucho mayor para los bomberos que los incendios de viviendas unifamiliares.

La probabilidad de muerte para un bombero es de casi el doble de grande en una ocupación industrial que en una vivienda. Aún mayor es el riesgo para los bomberos en una ocupación de tiendas/oficinas, de reunión pública, y en ocupaciones vacías/especiales.

Es esencial que los departamentos de bomberos eviten “pensar como en un incendio de vivienda unifamiliar” cuando se enfrentan con los grandes incendios de edificios comerciales. Las rutas de escape se hallan más cerca y son más fáciles de encontrar en la mayoría de las viviendas unifamiliares. Se necesita más tiempo para escapar de edificios de mayor tamaño, y existe una alta probabilidad de desorientación. La extinción del suministro de aire del aparato de respiración autónoma (SCBA, por sus siglas en inglés) o la falla del SCBA puede resultar en la inhalación de humo con posibilidad de supervivencia en un incendio en una vivienda unifamiliar; sin embargo, la pérdida del suministro de aire probablemente arroje un resultado fatal en un edificio complejo de mayores dimensiones. Los grandes edificios comerciales deberían contar con un plan previo al incidente.

En muchos casos, varios edificios forman parte de un gran complejo. Esta y otras complicaciones de logística significan que la ubicación de las mejores posiciones de ataque puede requerir un tiempo adicional, permitiendo al fuego ganar intensidad.

La extinción puede ser difícil en grandes áreas abiertas. Deben tomarse en cuenta las cuestiones relacionadas al equipamiento. Las líneas de manguera de ataque estándar pueden no suministrar la tasa de flujo o la longitud de manguera necesaria para alcanzar el incendio. Es importante asegurar la tasa de flujo y otros factores de extinción en el plan, particularmente si la manguera estándar pre-conectada es insuficiente.

Los diseños de los edificios pueden modificarse y las construcciones nuevas pueden crear un efecto de tipo laberinto, especialmente cuando los nuevos edificios se encuentran incorporados a los edificios existentes. Hallar el acceso y el egreso en estas estructuras puede resultar dificultoso. Al visitar estos grandes edificios, deben considerarse las rutas de salida y los tiempos de escape de las varias áreas. Se deberá considerar la posibilidad de que los contenidos almacenados o colocados en estanterías puedan colapsar en condiciones de incendio, lo que complicará las operaciones aún más. En general, es importante es evaluar el peligro que plantean las grandes áreas abiertas donde existen numerosas obstrucciones.

En una instalación industrial pueden existir grandes cantidades de materiales peligrosos y grandes máquinas, las cuales agregan peligro adicional. En grandes comercios minoristas o instalaciones de almacenamiento, hay muchas obstrucciones en grandes áreas abiertas combinadas con una importante carga de fuego.
Los edificios de oficinas de diseño abierto donde los cubículos separan los espacios de trabajo, son áreas particularmente difíciles. Puede tomar más tiempo que un gran edificio abierto se llene de humo, pero una vez que el humo oscurece la visión, el peligro aumenta exponencialmente.

La norma NFPA 1500, Seguridad ocupacional del departamento de bomberos y programa de salud, y otras normas y reglamentaciones, exigen varias prácticas de seguridad que aumentan las posibilidades de supervivencia del bombero. Entre éstas, se encuentra el requisito para el Equipo de Intervención Rápida (RIT, por sus siglas en inglés) tal como lo especifica la NFPA 1500, Sección 8.8.

El 14 de marzo de 2001, el Departamento de Bomberos de Phoenix, Arizona, sufrió la pérdida de un bombero en cumplimiento del deber, en un incendio en un supermercado. El bombero caído hizo un llamamiento de socorro y 30 minutos después las unidades llegaron a la escena. Le tomó a varios RITs más de 50 minutos encontrar y retirar al bombero, quien se encontraba atrapado en un área de almacenamiento de carne en la parte trasera del local. El Departamento de Bomberos de Phoenix llevó a cabo simulacros de RITs luego de este incendio, para determinar de una mejor manera el tiempo y las dotaciones de personal requeridos para el rescate de un bombero caído en una gran área abierta. Sus resultados indican que lleva mucho más tiempo hallar a un bombero en estos edificios que en viviendas más pequeños, unifamiliares. Además, una vez hallado el bombero, el tiempo que toma moverlo a un lugar seguro es mucho más largo que en una situación similar en una vivienda unifamiliar.

Los planes previos al incidente deberían abordar los riegos extraordinarios presentados por los grandes edificios comerciales. Finalmente, los programas de entrenamiento deben llevarse a cabo con procedimientos o pautas desarrolladas para llevar a cabo operaciones seguras y efectivas en este tipo de edificios, los cuales presentan desafíos mayores.


 
11-02-2011
Nociones para el control de emergencias con gas
 
 

 

 

 

 

SUPRESIÓN DE INCENDIOS DE CLASE B
[NFPA 1001: 4-3.3; 4-3.3(a); 4-3.3(b)]
Publicado por Ifsta, en su texto "Fundamentos de la lucha contra incendios", cuarta edición, 1998. (Extracto de páginas 558, 559 y 560)
 

Control de las instalaciones de gas

Es importante para todos los bomberos poseer un conocimiento funcional de los peligros que se pueden presentar durante los incidentes relacionados con el gas natural y el gas licuado de petróleo (GLP) así como de los procedimientos correctos para controlarlos. Un gran número de viviendas, caravanas y empresas utilizan gas natural o gas licuado de petróleo (GLP) para cocinar, alimentar la calefacción y realizar procesos industriales. Si un bombero conoce la distribución y la utilización del gas, puede evitar o reducir los daños debidos a incidentes con estos gases.

El gas natural se compone principalmente de metano con pequeñas cantidades de etano, propano, butano y pentano. El gas es más ligero que el aire, por lo que tiende a elevarse y a dispersarse en los espacios abiertos. El gas natural no es tóxico, pero esta clasificado como asfixiante porque puede desplazar el aire respirable normal y producir asfixia. El gas no tiene un olor propio, pero a través de la instalación de gas le añade un olor muy característico (mercaptano).

Se distribuye desde los pozos de gas hasta el lugar de uso a través de una red nacional de tuberías en la superficie y en el subsuelo (véase la figura 14.25). La presión de estas tuberías va de los 2 kPa a los 7.000 kPa (0,25-1.000 lb/pulg2). Sin embargo, la presión suele ser inferior a 350 kPa (50 lb/pulg2) en el nivel de distribución local. El gas natural puede explotar en concentraciones de entre el 5 y el 15%. El gas natural también puede comprimirse, almacenarse y transportarse en cilindros marcados como gas natural comprimido (GNC). En este estado de compresión, existe el peligro de que se produzca una BLEVE.

Si se produce una emergencia en la que está implicado el gas natural, hay que ponerse en contacto con los servicios de gas locales de la jurisdicción donde ha tenido lugar el incidente.

Los servicios de gas locales proporcionarán un equipo de respuesta de emergencia equipado con herramientas (antichispas) y mapas del sistema de distribución, así como con el entrenamiento y la experiencia necesarios para ayudar a controlar el flujo de gas. El tiempo de respuesta de estos equipos suele ser inferior a la hora, pero es probable que tarden más en zonas rurales o en épocas de gran demanda. Es bueno que el cuerpo de bomberos y la compañía de servicios mantenga buenas relaciones.

El GPL, o gas embotellado como se le llama a veces, es un gas combustible almacenado a presión en estado líquido. Se utiliza básicamente como gas combustible en acampadas, caravanas, aplicaciones agrícolas y casas rurales. El uso del GPL para vehículos de motor se ha visto incrementado.

Este gas se compone principalmente de propano con pequeñas cantidades añadidas de butano, etano, etileno, propileno, isobutano o butileno. El GPL no huele a nada en sí, pero se le añade un olor muy característico. No es tóxico, pero esta clasificado como asfixiante porque puede desplazar el aire respirable normal y producir asfixia.

El GPL es entre una y 1,5 veces tan pesado como el aire y buscará normalmente el punto más bajo posible. Es explosivo en concentraciones de entre el 1,5 y el 10%. El gas se transporta en cilindros y en tanques en camiones desde el punto de distribución hasta el punto de utilización.

 

 

 

 

Cerca del punto de uso, se almacena en cilindros y tanques que luego se conectan mediante tuberías subterráneas y tuberías de cobre a las instalaciones a las que suministran gas (véase la figura 14.26). El abastecimiento de gas en el interior de una estructura puede detenerse cerrando una válvula de la tubería que llega hasta el edificio (véase la figura 14.27). El gas no quemado puede disiparse mediante un chorro nebulizador de como mínimo 400 L/min (100 gpm).

Todos los contenedores de GPL expuestos a un calor intenso o a una llama abierta pueden sufrir una BLEVE.

   

Si hay problemas con un cilindro o un tanque, debe ponerse en contacto con la compañía responsable de éste. Los incidentes en los que se ven envueltos sistemas de distribución de GNC y de GPL suelen ser consecuencia de una ruptura provocada por excavaciones alrededor de tuberías subterráneas.

Si se producen estas rupturas, hay que ponerse en contacto con la compañía de servicios inmediatamente. Incluso si el gas todavía no se ha incendiado, el vehículo debe aproximarse por el lado de barlovento y quedarse allí. Los bomberos deben estar preparados en caso de que se produzca una explosión con fuego. Las principales preocupaciones de los bomberos deben ser la evacuación del área inmediata a la ruptura y del área de sotavento; así como la eliminación de las fuentes de ignición.

Es probable que la cañería rota presente conexiones de servicio dañadas cerca de la ruptura, por lo que se debe comprobar si los edificios de los alrededores experimentan algún aumento en el suministro de gas. Los bomberos no deben intentar manipular las válvulas principales, ya que una acción errónea puede empeorar la situación o provocar una pérdida innecesaria del servicio en las áreas no afectadas por la ruptura. Si el gas arde, no se debe extinguir la llama. Si es necesario, se pueden proteger los alrededores pueden protegerse con chorros de manguera.

 

 

 

 

La situación que los bomberos deben afrontar con más frecuencia durante los incendios en estructuras de servicios de gas conlleva localizar el medidor de servicio y cerrar el gas. El medidor suele colocarse en el exterior de los edificios y es visible desde la calle; sin embargo, también puede colocarse en el interior del edificio (véase la figura 14.28).

Los bomberos encargados de cerrar el gas en un medidor deben avanzar con una línea de mangueras con un patrón nebulizador para protegerse.

Incluso cuando se extingue el incendio, los vapores pueden reconcentrarse y volver a incendiarse, lo que provocaría graves consecuencias. El flujo de gas del interior de un edificio puede detenerse cerrando la válvula de cierre situada a la derecha de la tubería. Cualquier acción para detener y reducir el flujo de gas debe hacerse según los procedimientos de actuación normalizados del cuerpo de bomberos.



27 de febrero 2010 Región del Maule: Tareas Aprendidas  
 
 

El terremoto del 27 de febrero de 2010 golpeó duro a la Región del Maule,  causando grandes pérdidas humanas y económicas en prácticamente cada una de las treinta comunas de la Región, dejando una profunda huella de dolor en las poblaciones del borde costero, concentrándose en dos centros urbanos,  Talca y Constitución, la mayor cantidad de pérdidas humanas registradas en el contexto nacional.

 Luego de una jornada agobiadora, dramática y extenuante, en que trabajaron más de 2.500 bomberos maulinos y cerca de 1.500 rescatistas provenientes de todo el país, a un año de sucedida la tragedia, resulta propicio efectuar un análisis de las tareas aprendidas a objeto de potenciar las fortalezas demostradas por las unidades de bomberos concurrentes y propender  a solucionar y mejorar las debilidades que afectaron la respuesta a la emergencia en aquella oportunidad. Sin duda, en el transcurso de este año se han efectuado estos análisis tanto en el concierto bomberil, como a nivel de gobierno y de instituciones involucradas en el fenómeno, pero la distancia en el tiempo a los trágicos  hechos ocurridos,  va colocando el acento en los temas esenciales y priorizando aquellos de urgente solución que nos permitan planificar protocolos de respuesta más efectivos. Estos ejercicios de análisis, rescatados del dolor de la experiencia vivida, contribuirán a salvar vidas no sólo a futuro en nuestra región,  sino en cualquier punto del país en que sucedan catástrofes de esta magnitud.

I.- Las primeras horas.

Es un hecho notorio que en la Región del Maule los primeros momentos de la emergencia fueron un caos absoluto. Al caer los sistemas de comunicaciones, la autoridad de la emergencia se vio imposibilitada de formarse un cuadro medianamente completo de lo sucedido. Las horas más dramáticas se vivieron en la costa y localidades como Curanipe, Pelluhue, Constitución e Iloca, llamando la atención de que aún a 48 horas de la tragedia, no se tuviese una mediana certeza de la pérdida de vidas humanas en la ciudad de Constitución, dando lugar a una escalante especulación sobre el número de víctimas, especialmente en la isla fluvial denominada Orrego,  ubicada en el Río Maule, frente a la ciudad,  en que se situaban gran número de familias haciendo camping a la espera de un festival nocturno. La respuesta a la emergencia en estas primeras horas esenciales fue brindada por los Cuerpos de Bomberos locales quienes realizaron una heroica y significativa labor en el rescate de vidas y bienes, agravados por los incendios y emergencias asociados al siniestro y por el maremoto en el borde costero.  Fueron estos Cuerpos de Bomberos los que lograron rescatar a las víctimas superficiales e incluso a algunas atrapadas entre los escombros. La tipología constructiva en la Región del Maule, principalmente adobe, y el maremoto asociado al borde costero, contribuyó a que prácticamente no se registraran víctimas entumbadas, toda vez que no se generaron espacios vitales que permitieran la sobrevida de víctimas en el interior de ellos, a diferencia de lo que  ocurrió en los colapsos de edificaciones de hormigón armado como  lo sucedido en Concepción y Talcahuano.   El grueso de las fuerzas de tarea, grupos operativos de rescate urbano y Cuerpos de Bomberos de apoyo arribaron a la zona en la madrugada del día Lunes 1° de marzo, apoyando a los Cuerpos de Bomberos locales y efectuando labores de búsqueda, rescate y recuperación de cuerpos. 
         

 

 

 

   

En cuanto a las labores de rescate en estas primeras horas, las tareas aprendidas fueron las siguientes:

1.- El aislamiento comunicacional y geográfico de los primeros momentos, nos obliga a la capacitación en lo posible, de todos los bomberos de la Región del Maule en Rescate Urbano Nivel I, a objeto de que se potencie una masiva capacidad de respuesta ante este tipo de catástrofes y los Sistemas de Comando de Incidentes (SCI) locales, inmediatamente desplieguen estrategias y tácticas operativas eficientes requiriendo con prontitud de la autoridad política los elementos necesarios para sus operaciones.

2.-  La incomunicación, principal factor de la demora en la respuesta, hizo necesario que en la Región, el Consejo Regional del Maule presentará a aprobación del Gobierno Regional un proyecto de radiocomunicaciones y enlace regional para la adquisición de equipamiento con una inversión superior a los $840.000.000.- que se espera materializar en el primer semestre de este año.

3.- El éxito que tuvo la existencia de protocolos previos para las primeras acciones de evacuación de cuarteles ante ocurrencia de sismos, lo cual había sido incorporado producto de la capacitación impartida por la ANB y un modelo de instrucciones elaborado por el Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa que se implementó en la mayoría de los cuarteles de la Región hace ya una década, permitió poner a buen resguardo material mayor, menor y personal. Tales protocolos se implementarán actualmente en todos los cuarteles de bomberos del Maule.

4.- La necesidad de movilizar coordinada y prontamente Fuerzas de Tareas y Grupos Operativos de Rescate Urbano a la zona (24 horas),  como también la necesidad de movilizar unidades de Bomberos para apoyar al Cuerpo de Bomberos local en la atención de emergencias asociadas al sismo, como lo fueron incendios, distribución de agua a la población, rescates vehiculares, etc… Los apoyos antes relacionados obviamente han de ser autosustentados y con capacidad operativa para permanecer en la zona por un mínimo de 4 días.

   

II.- El Sistema de Comando de Incidentes y la implementación de un Sistema Nacional USAR para Chile.

Una de las grandes falencias verificadas en la Región del Maule, fue la inexistencia a nivel Regional, de un Sistema de Comando de Incidentes preconstituido.  Ello se vio agravado por la incomunicación que afectó al sistema regional de emergencia.  El Presidente Regional de Comandantes y el Consejo Regional logró articular la ayuda a zonas aisladas como Constitución, pero otras áreas geográficas, como la Provincia de Cauquenes y el sector costero de la provincia de Curicó,  tuvieron una apoyo de unidades bomberiles sin una determinación de objetivos SMART ( Específicos, medibles, alcanzables, realizables y en tiempo determinado) suficientemente claros  y que si bien fueron de valioso apoyo, dada la capacidad operativa de muchas de ellas, también en algunos casos trajeron aparejados serios problemas logísticos y operativos a los Cuerpos de Bomberos locales quien se veían en la necesidad de gastar sus escasos recursos en solucionar problemas logísticos de estas unidades de apoyo.   La falta de esta coordinación regional, fomentó la autoconvocatoria  de unidades de apoyo provenientes de otras regionales del país que incluso de presentaban  ante mandos ajenos al ámbito bomberil y eran destinadas a lugares donde no eras necesarias, o, en algunos casos,  desconocían el mando bomberil local,  dando paso a conflictos innecesarios,  improvisación y  descoordinación.

Las tareas aprendidas de esta situación, comenzaron a ser corregidas desde un primer momento al designar la Junta Nacional un Coordinador Nacional para la catástrofe,  lo que tampoco estuvo exento de problemáticas asociadas a las propias autonomías del los Cuerpos de Bomberos, pero que en definitiva dio buenos resultados a la respuesta operativa en la Región del Maule.
       

La implementación en el país del Sistema Nacional USAR, bajo el patrocinio de la Junta Nacional de Bomberos, ONEMI, INSARAG y OFDA, sin duda, es el gran proyecto en que los Bomberos de Chile confiamos para lograr la implementación de un Sistema Nacional de Operaciones, también en desarrollo, que permita la coordinación efectiva de los Cuerpos de Bomberos de Chile en el envío de rescatistas a la zona afectada. Sin lugar a dudas,  la acreditación de las Fuerzas de Tareas y Grupos Operativos de Rescate Urbano, su clasificación en livianos, medianos y pesados, la existencia de un punto focal nacional y puntos focales regionales,  la internalización de conceptos y puesta en práctica de herramientas operativas como el RDC (Centros de Recepción y Partida) o de OSOCC (Centros de Comando de Operaciones en el Sitio) y en general, la implementación de la Guía y Metodologías INSARAG,  permitirá tener una visualización y coordinación más  clara de los recursos humanos y técnicos que tiene Bomberos de Chile para coordinar en forma eficiente una mejor respuesta.

Todo lo antes expuesto, debe ir necesariamente complementado con el fortalecimiento de los Consejos Regionales de Comandantes y la implementación de coordinaciones regionales y nacionales reconocidas y respetadas por cada uno de los Cuerpos de Bomberos. En este tipo de catástrofes, la soledad en la acción, resulta absolutamente insuficiente. 

 

 

 

 

   

III.- Capacitación y conocimiento de Bomberos del Plan Nacional de Emergencia.

Bomberos de Chile, sea a nivel Nacional, Regional, Provincial y Comunal, es integrante privilegiado y actor principal en los Comités de Emergencia que contempla el Plan Nacional de Emergencia.  En la Región del Maule los Comandantes y Superintendentes participan generalmente de estas reuniones  a objeto de desarrollar la respuesta coordinada con los otros integrantes del Comité y de la autoridad. Sin embargo, otra tarea aprendida y que resulta esencial en la primera respuesta a este tipo de catástrofes, es que los bomberos estudiemos y conozcamos debidamente estos planes y las estructuras de la autoridad de emergencia. Ello facilitará la obtención de recursos inmediatos para superar adecuadamente las necesidades operativas y logísticas, como también conocer los protocolos a seguir y las personas con quien interactuar, toda vez que su desconocimiento lleva a los Cuerpos de Bomberos, a veces, a dar una primera respuesta aislada, insuficiente y sacrificando recursos propios, existiendo disponibles para su disposición inmediata o mediata, o también a malentender la función de estos organismos, atribuyéndoles calidades asistenciales que a veces no tienen, lo que crea conflictos innecesarios con la autoridad. El conocimiento adecuado de la Ley que establece el Sistema Nacional de Emergencia y sus organismos, representará un ahorro considerable tanto en nuestra respuesta operativa como en el soporte administrativo y financiero que cada Cuerpo de Bomberos debe proveer al sustentar esta respuesta. El conocimiento de estas materias puede ser perfectamente materia de capacitación a impartir por nuestra Academia Nacional de Bomberos.

A un año de la tragedia del 27 de febrero de 2010, el recuerdo de ella no nos debe paralizar, sino que alentar a continuar reconstruyendo las zonas afectadas, aliviando el dolor y el desconsuelo que ella produjo, y que aún hoy, en cierta labores concretas, forma parte del trabajo de bomberos maulinos, como también, en el concierto regional y nacional, sacar lecciones de estas tareas aprendidas, implementando y llevando a cabo, tan pronto como sea posible, estrategias que nos permitan mejorar nuestra respuesta nacional a este tipo de catástro.

   
   
   



Heridas por quemaduras
 
Qué hacer hasta la llegada de los especialistas 
En muchas oportunidades, cuando bomberos se hace presente en una emergencia, debe enfrentar a una doble labor. Por un lado le corresponde extinguir el incendio por el cuál fueron solicitados, pero al mismo tiempo, deben atender a aquellas personas que sufrieron alguna quemadura en su cuerpo tras intentar extinguir el fuego o simplemente, al arrancar de él.
No obstante todos los voluntarios de bomberos están capacitados para prestar los primeros auxilios en estos casos, no está demás que usted reconozca una quemadura y pueda adoptar alguna medida tendiente a mitigar el daño cuando la característica de esta lesión así lo permita.
Antes de seguir, es conveniente aclarar dos puntos fundamentales: primero que todo, prevenir es mejor que curar y si adopta medidas tendientes a evitar la ocurrencia de un incendio en su domicilio o lugar de trabajo, probablemente aplicar estos consejos no será necesario en su caso.
Lo segundo que debe considerar tiene relación con las medidas que podrá adoptar con el fin de aminorar el dolor que causa una quemadura. Esta acción usted la realizará de manera que la persona reciba una atención rápida, pero básica, debiendo siempre ser derivada donde un especialista.
Tres grados
Después del contacto de una persona con el fuego, su cuerpo podrá sufrir tres niveles de lesión. La más leve será una quemadura de primer grado (también causadas por el sol) y afectará a la epidermis -la primera capa de la piel- la que se enrojecerá. Esta lesión causará un ardor ligero pero un alivio rápido lo puede constituir refrescar con agua la zona afectada (a una temperatura ideal de 10° y 20° C). De todos modos, es importante que la quemadura se mantenga en constante observación ante eventuales cambios que ésta pueda presentar.
   
Un caso más complejo lo representan las quemaduras de segundo grado. Aquí, junto al enrojecimiento de la piel, aparecerán ampollas y un ardor moderado. Además se habrá generado la destrucción de la epidermis y la dermis, la segunda capa de la piel. Para prevenir complicaciones mayores, lave la zona afectada durante 5 minutos utilizando abundante agua.
Si tiene posibilidad de aplicar un antiséptico, hágalo si la ampolla está intacta. Posteriormente cúbrala con una compresa estéril o un paño limpio. Ante la eventualidad que la ampolla esté rota, antes de hacer cualquier cosa, lavase usted las manos y luego aplique antiséptico y recorte la piel muerta con una tijera limpia. Tras esto, aplique más antiséptico. Dependiendo del tamaño de la superficie afectada, visite un médico a la brevedad.
   
 
El último escenario con el que se podrá enfrentar será con una quemadura de tercer grado. Éste será el caso más grave con el que se podría encontrar y lo reconocerá al encontrar la piel de la persona carbonizada. También es posible que queden al descubierto tejidos internos de la zona afectada.
En esta situación, lave con abundante agua y por un tiempo no inferior a 5 minutos. Importante: No retire restos de ropa. No reviente ampollas. No aplique ningún tipo de pomadas. Envuelva la zona afectada en una toalla, sábana o paño limpio, humedecido anteriormente con agua (si tiene disponibilidad de suero, utilícelo). Al mismo tiempo, asegúrese que alguien ya haya solicitado una ambulancia, e insista en ésta petición hasta que los servicios de emergencia se hagan presentes en la escena.
   
El peligro que pueden representar las quemaduras de segundo y tercer grado estará en directa relación con la superficie del cuerpo comprometida. No obstante, a través de estos básicos procedimientos, usted podrá atenuar en parte el dolor y las consecuencias que la lesión provocará en alguien. Sin embargo, no intente ir un paso más adelante. Las heridas de segundo y tercer grado requieren de la inspección de un médico. Asegúrese que eso suceda en el menor tiempo posible.
 

 

 
 
 
13-05-2011
Fuego en Vehículos
Referentes Operativos Fundamentales

Una de las emergencias más comunes a las que concurren los Cuerpos de Bomberos son los fuegos en los vehículos o en medios de transporte.

En la práctica este tipo de Servicio no es apreciado con la implementación rigurosa de un Sistema de Comando de Incidentes; la bibliografía especializada valora que “la ubicación de las máquinas concurrentes, la evaluación de la escena y el planteamiento táctico son las primeras funciones que debe realizar el oficial o bombero a cargo (OBAC) presente en el lugar”.

Logrado el paso anterior demanda el pleno conocimiento del oficial a cargo, con respecto a:

-Las características del vehículo
-Los peligros inherentes a las propiedades de sus combustibles
-Los riesgos propios de la emergencia

Una vez conocidas estas variables, se planteará el ataque considerando la mayor seguridad para los Bomberos y los civiles presentes en el lugar. En este sentido es fundamental, considerar la aislación del lugar y la segregación vial necesaria, tema fundamental, si consideramos las distancias a las que puede causar daño una BLEVE por ejemplo, la cual es altamente probable bajo algunas condiciones, en este tipo de emergencia.

Hoy nos podemos encontrar con vehículos alimentados con distintos tipos de hidrocarburos, incluidos el gas licuado de petróleo (GLP) y el gas natural comprimido (GNC); vehículos eléctricos con baterías, vehículos híbridos, por mencionar algunos.  También podemos encontrar dispositivos pirotécnicos o de aire comprimido (air-bag, pretensores, absorbedores de energía) que se pueden activar con la elevación de la temperatura.

 

En Chile, los vehículos alimentados por combustibles como GLP y GNC deben tener una identificación que indique su alimentación, sin embargo, dicha indicación no será visible si el vehículo está ardiendo, por completo o a lo menos el compartimiento del conductor.

En países desarrollados los vehículos de Bomberos o las Centrales de Alarmas llevan la información de los vehículos en sistemas digitales en base a su placa patente única y se confirma sólo en segundos el tipo de combustible utilizado y las principales características del vehículo.

En dichos países, ante la duda o la imposibilidad de obtener la información del tipo de combustible utilizado, el procedimiento se realiza como si fuese un vehículo alimentado con GLP, por lo que, tanto las distancias de aislación, como el equipo de protección personal y el ataque se realiza de manera diferente.

Acciones Operativas Básicas

Siempre, las máquinas deben ubicarse a favor del viento, aguas arriba y en la parte delantera del vehículo a distancia adecuada.  El ataque se iniciará con una línea de agua con mangueras de diámetro mínimo de 38mm y realizando un ataque tradicional que implica primero la extinción de todos los focos en el suelo, debajo o alrededor del vehículo y luego se extingue el resto del vehículo.  Si el fuego se encuentra en el habitáculo del motor se trata de extinguir antes de la apertura del capó, ya sea por las cavidades de éste, los parachoques o las ruedas.

 

Para la extinción del compartimiento del pasajero se recomienda utilizar cono de poder y realizar aperturas en las puertas o rompiendo ventanas. Para la extinción del bastidor del vehículo se recomienda utilizar chorro directo desde abajo y llegar al bastidor. Si no es posible realizar esta maniobra, el bombero se puede acercar más y dirigir el chorro directo hacia el pavimento para extinguir por rebote el bastidor. Si ninguna de estas maniobras es efectiva se puede tratar de extinguir el bastidor a través del compartimiento del motor.

Si existe una gran cantidad de combustibles líquidos derramados se pueden realizar diques u otras maniobras de confinamiento y evaluar el uso de espumas.

En caso de que se confirme que el vehículo es alimentado en base a GLP o GNC se recomienda la utilización de 2 líneas de agua, una para el enfriamiento del estanque de gas y la otra para la extinción del resto del vehículo.  El ataque no se inicia hasta que la máquina se encuentre alimentada a una fuente segura de agua.  El ataque se debe iniciar siempre desde la parte delantera del vehículo en ángulo de 45° aproximadamente para mantenerse alejado de la proyección de la explosión que puede producirse, la que normalmente liberará mayor cantidad de energía hacia la parte posterior del vehículo.  Se continuará la progresión con una línea de agua extinguiendo todos los focos desde una distancia segura, mientras la otra línea enfría el estanque desde un ángulo adecuado en el que pueda ser efectivo el trabajo.

 

 
27-05-2011
El agua

Es interesante repasar un tema que por “sabido” no siempre se emplea bien.  Nos referimos al “AGUA”, elemento vital inserto en todo método de extinción; es nuestro mejor aliado, y debe tenerse en cuenta que su utilización debe asegurar la total extinción de un fuego, causando el menor daño posible.

El agua la podemos obtener con facilidad incluso en aquellos lugares de difícil acceso y  como Bomberos debemos saber cuáles son las fuentes donde podemos obtener el vital elemento.

En la ciudades sabemos de los “Grifos”,  lo que nos facilitan su extracción.  Pero debemos saberlos operar, y para ello debemos remitirnos a las disposiciones entregadas por la autoridad correspondiente, que dice textualmente:  “Las Empresas de Obras Sanitarias, deberán implementar las medidas que a continuación de indican:

a) Los grifos destinados al combate de incendios deben estar pintados de color amarillo rey.

b) Pintar en color negro, en la base de todos los grifos, una línea vertical, indicando la dirección en que se ubica la cámara de válvula del grifo y sobre ella un número en que se señale la distancia aproximada, en metros de dicha cámara al grifo.

c) Pintar de color verde, un anillo de 5 centímetros de ancho, en la parte superior del cuerpo del grifo (bajo la zona en que se une con la cabeza), cuando el husillo de la válvula de pie debe ser maniobrada en el sentido contrario al normal. Se entiende por sentido normal de operación de la válvula, el cierre a la derecha (en el sentido de los punteros del reloj).

d) Los grifos instalados en la red pública cuyo fin sea diferente al combate de incendio, serán pintados de color verde”.

 

 

¡ESTE GRIFO NO TIENE AGUA!

Para que nunca se escuche decir a los Bomberos ¡este grifo no tiene agua!  debemos practicar su operación. Esto debido a que manos inescrupulosas los mal utilizan, y las empresas, con el fin de resguardar el agua, simplemente cierran las válvulas del grifo y ante una emergencia los bomberos debemos saber operar estas válvulas. Conclusión importante: todos los grifos tienen agua.

Los grifos nos entregan una cantidad de agua, la bomba simplemente le aumenta su presión. Para ello debemos familiarizarnos con el uso de los instrumentos de nuestro carro que nos indicará la cantidad de agua recibida y su presión, y nosotros la haremos salir por nuestro material de mangueras también tomando en cuenta los instrumentos. Los instrumentos deben estar en buenas condiciones, de esta manera  podremos darnos cuenta de inmediato cuando una manguera se ha roto, o cuando se ha cerrado un pitón y  nos provoca un golpe de ariete o martinete hidráulico, que puede dañar la bomba.

 

Cuando las fuentes de agua no son limpias y la emergencia nos obliga a tomar fuentes de aguas industriales y de regadío, se debe tomar la precaución de comprobar que esta agua no contenga  residuos corrosivos que pueden dañar el cuerpo de bomba. Cuando se ha debido ocupar, se debe hacer circular posteriormente agua limpia por el mecanismo y también por el estanque cuando ha ingresado agua contaminada. Lo mismo se debe hacer cuando se ha debido trabajar con agua de mar, ya que la salinidad corroe lo metales.

Y si de corrosión se trata, es importante saber que nuestros carros NO SE DEBEN BAÑAR.  Es usual que con la misma manguera lancemos agua al interior del material mayor, el que por la presión es probable que deje las cajoneras limpias, pero como no se tiene la precaución de secar los intersticios, la humedad queda y a corto plazo comienza a corroer el carro.  Situación similar se produce cuando después de haber usado el material de mangueras, lo lavamos, lo enrollamos y lo guardamos estilando y húmedo. Esta humedad también afecta a nuestro carro, salvo cuando el vehículo está dotado de aluminio o acero inoxidable.

Otra práctica usual en el combate de incendio es instalar más de un carro bomba conectado a grifos de una misma matriz, lo que obligará a declarar nuevamente que los grifos no tienen agua. Esta situación es similar a cuando en el hogar se tienen todas las llaves abiertas, y el que quiere usar el calefón, encuentra que este no le funciona por falta de caudal de agua y presión. Esto nos obliga a estudiar las redes de agua potable de cada comuna a la que asistimos. Para ello debemos acercarnos a las empresas de Servicios Sanitarios y requerir las planchetas de la red, familiarizarnos con la simbología, lo que nos señalará dónde están ubicadas las redes alimentadoras de mayor diámetro. Esto es importante sobre todo cuando debemos trabajar siniestros que duran varias horas y en que el abastecimiento del agua no puede fallar.

Cuando concluimos un trabajo, generalmente lavamos las mangueras con agua a presión y las escobillamos o pasamos un cepillo duro para sacar elementos adheridos. Lo del agua está bien, pero lo demás no, por ningún motivo, a lo sumo pasar un paño húmedo, o emplear una máquina para lavar las mangueras, pero cualquier otro elemento que usemos simplemente  está acortando la vida útil de nuestras mangueras, ya que con el roce estamos destruyendo la capa protectora de estas.

Una última recomendación

Cuando hacemos ingresar agua a la bomba debemos tener la precaución de verificar la existencia de una malla, o colador, o filtro a la entrada de la bomba. Así la estaremos protegiendo y también a los pitones, que por su sistema de galonaje regulable con estas impurezas se dañan o simplemente se obstruyen.

Contrariamente a lo que se pudiera pensar, los grifos también tienen piedrecillas y mucho óxido. Antes de usarlos se deben desaguar o simplemente botar el agua que pudiera tener residuos que también pueden dañar la bomba y los pitones.


 
 
27-05-2011
Proceso Táctico para enfrentar un incendio
 
II Parte  

Como ya sabemos, las tácticas de lucha contra incendios se pueden definir como el arte de dirigir y emplear personal, aparatos, instrumentos, equipos y agentes extintores en el lugar del incendio, incluyendo todas las operaciones de ataque, control y extinción del fuego.

Componentes de las tácticas

-Personal
-Aparatos
-Instrumentos
-Agentes extintores
-Ataque
-Control
-Extinción

Recomendaciones

Lo lógico es evaluar una situación simplificándola, así podremos examinar y estudiar sus partes individuales para finalmente considerar la situación en su conjunto.

Muchas veces en las emergencias no es posible separar una situación en toda su complejidad, pero si podemos entrenar la mente para poder inspeccionar y analizar los hechos de manera sistemática.

Debemos insistir que el proceso táctico es un todo único y coherente, con fines didácticos lo analizaremos dividiéndolo en siete partes básicas:

Proceso táctico

1.- Evaluación
2.- Rescate
3.-Control
4.-Confinamiento
5.-Extinción
6.-Reacondicionamiento
7.-Investigación

Otros aspectos considerados como etapas, pero que influyen en el diseño táctico, son:

A.- Alarma
B.- Ventilación
C.- Protección

La Alarma presenta un aspecto importante en el diseño táctico, dado que debe ser guiada por personal competente que pueda guiar y obtener la información necesaria, clasificarla de acuerdo a pautas establecidas y transmitidas a las unidades respectivas según protocolo.
En este proceso, los errores si bien pueden ser menores, se irán acumulando con efectos insospechados y potencialmente graves, lo que posteriormente afectara el resto de la operación.

Preinforme:

El Preinforme del llamado debe ser realizado por la primera máquina que llegue al lugar, por el voluntario a cargo, tan pronto haya obtenido la información necesaria.

 

 

 

 

 

 

   

1.- Desde el carro:

QX en el lugar….. No se ve nada
                           Se ve humo
                           Se ven llamas y humo
 
2.- Hecha la aprepiación:

Se trata de                             Se revisa                                     
                                             Sin peligro                                          Se trabaja
Se investiga                           Con peligro  

Ejemplos:

QX en el lugar               Se ve humo                     Se investiga
QX en el lugar               Se ven llamas y huno       Se trata de…..
QX en el lugar               No se ve nada                 Se investiga

Preinforme posterior a la apreciación de la situación:

Portatil X----- se trata de ------sin peligro -------se trabaja
portátil X -----se trata de ------con peligro-----se trabaja
Portatil X ------se investiga----se revisa
Portatil X ------se trata de -----con peligro------se trabaja ------declárelo incendio

Cuando el Oficial o Voluntario a cargo que llega al lugar observa claramente la situación, se puede efectuar el informe completo de inmediato.

 
 

1.Evaluación

Consiste en observar y analizar, responsabilidad que corresponde al Voluntario a cargo de la primera máquina que llega al lugar. Si posteriormente se presenta otro voluntario u oficial que por su antigüedad o grado debe hacerse cargo de la emergencia, se le dará un informe de la evaluación ya efectuada para que pueda continuar con esta tarea.
Para desarrollar hábitos definidos de evaluación, debemos tener un SISTEMA que oriente la observación y el análisis. 

Sistema básico de evaluación

1.- Hechos
2.- Probabilidades
3.- Recursos y situación
4.- Decisión
5.- Plan de Operación

Consideraciones para cada uno de los elementos del sistema:

1.1.-Hechos:
algunos lineamientos básicos que nos ayudarán en la evaluación son:

a) Momento de la emergencia
b) Localización de la emergencia
c) Naturaleza de la emergencia
d) Peligro de muerte
e) Riesgos
f) Edificio o edificios afectados
g) Incendio
h) Condiciones climáticas


1.2.-Probabilidades.
a) peligro de muerte
b) Extensión del fuego
c) Explosiones
d) Derrumbes
e) Cambio de condiciones climáticas
f) Daños evitables

1.3.-Recursos y situación.
a) Personal y equipos
b) Posible ayuda adicional
c) Suministro de agua
d) Protección contra incendios existentes en el lugar
e) Acciones que se han realizado hasta el momento

1.4.-Decisiones.
a) Decisiones iniciales
b) Decisiones suplementarias

1.5.-Plan de Operaciones.
a) Ordenes e instrucciones
b) Supervisión de las operaciones
c) Evaluación permanente
d) Reconsideración del plan diseñado

 
 

2.- Rescate.

Como sabemos el objetivo de los Bomberos es SALVAR VIDAS Y BIENES, por esta razón en toda emergencia la prioridad es el RESCATE.

Rescate son las operaciones necesarias para sacar a seres humanos del sitio siniestrado y conducirlos a un lugar seguro.

En este punto debemos tener presente que ojala nunca un bombero que efectúa en rescate tenga que ser rescatado, por lo que una responsabilidad ética tomar todas las precauciones necesarias para no obligar a otras personas a arriesgar su vida por la imprudencia ajena.

Ante una evacuación, deben efectuarse las operaciones bomberiles de manera que no interfieran con ésta, dando prioridad a las acciones que protejan la vida de las personas y garantizar su rescate. Del mismo modo debe considerarse la posibilidad de que exista pánico en las personas, por lo que el autocontrol de bombero es fundamental para infundir, serenidad y seguridad, lo que hará más fácil y segura una operación que usualmente involucra riesgos.

Al enfrentar un peligro, lo normal es sentir miedo. La verdadera y positiva valentía es la de quien domina el miedo, no de la quien actúa temerariamente arrastrado por sus emociones.

3.- Control

Cuando el fuego, que normalmente es útil para la existencia humana, queda sin control, tenemos un incendio. Por lo tanto, para vencer un incendio es necesario recobrar el control de la situación

El control incluye las operaciones necesarias para evitar que el fuego se extienda a edificios u otros lugares aun no afectados.

4.-Confinamiento.
  
Tal como se ha tratado de evitar que el incendio se propague a edificios cercanos, se debe tratar de cortar el paso hacia otros sectores del mismo edificio que aun no se hayan vistos afectados por el fuego.

Obviamente debemos tener presente las múltiples formas de propagación que puede tener un incendio, por lo que se considerará la fase en que se encuentre el fuego.

5.- Extinción

Cuando el control y el confinamiento han cumplido el propósito de evitar que el fuego se extienda, podremos asegurar el ataque directamente para eliminar el incendio.
La extinción incluye las operaciones y maniobras necesarias para el ataque y extinción del incendio, donde decisiones como: naturaleza del combustible involucrado, cantidad del combustible involucrado, y la disposición física del mismo, nos servirán para evaluar correctamente  y realizar la mejor estrategia y táctica posible.

6.- Reacondicionamiento

Consiste en las operaciones necesarias destinadas a evitar que el fuego se reavive y poner el edificio siniestrado en un nivel seguro.

En esta etapa no se debe bajar la guardia, ya que por lo general en esta etapa los bomberos tienen una gran cantidad de accidentes. Se deben considerar para un reacondicionamiento seguro: la condición estructural del edificio, las acciones para evitar reigniciones, el no alterar el lugar físico para facilitar la investigación de incendios, la ubicación adecuada de los residuos y escombros, el personal y tiempo necesarios para realizar la tarea. Debemos de igual forma tener presente que muchas veces tendremos que asegurar la zona ante posibles victimas que perecieron en el siniestro, o de la recuperación de bienes por parte de los ocupantes.

 
 

7.- Investigación

La investigación de un incendio comprende las operaciones necesarias para establecer sus causas e informar responsablemente a las autoridades correspondientes.

Los objetivos generales de ésta investigación son: determinar lo sucedido, establecer intencionalidad dolosa y obtener información exacta para la confección de los informes.

Ventilación y protección

Estos dos aspectos del combate de incendios, de vital importancia, se mencionan separadamente porque no tienen una ubicación definida dentro del proceso táctico. En efecto, ellas deben considerarse a través de todo el desarrollo del incendio.

Como ya conocemos llamamos Ventilación en un incendio, a la remoción sistemática de aire y gases calientes de una estructura siniestrada, seguida por el abastecimiento de aire más fresco.

La Protección, son las operaciones necesarias para proteger al personal, vehículos, edificios, instalaciones y cualquier elemento importante de daños evitables debido al agua o a otras acciones efectuadas como parte del proceso de extinción del incendio.

“Aquí haré mención a la La filosofía de control de pérdidas: consiste en causar el menor daño posible y proporcionar un servicio de atención al ciudadano mediante una extinción eficaz y esfuerzos de recuperación en el lugar del incidente antes, durante y después de la actuación de los bomberos. El control de pérdidas es una parte muy importante del servicio de atención al ciudadano que, además, ayuda a crear una buena relación con la comunidad. Los medios de comunicación suelen elogiar el trabajo de los cuerpos de bomberos y muchos ciudadanos, cuyos bienes y posesiones más queridas han sido salvados por los bomberos, suelen escribirles cartas de agradecimiento. Esta estima da a los bomberos un sentimiento de satisfacción personal, especialmente si procede de las personas cuyos bienes se han salvado”.(Fundamentos en la lucha Contra Incendios, IFSTA, 1998, Cap. Control de Pérdidas)

 

 

 

 

 

 

   

“Un incendio es un proceso dinámico, en que pueden surgir en cualquier momento nuevos hechos que obliguen a quienes están a cargo del servicio a reformular sus tácticas. La visión de conjunto que él tiene es el fundamento principal de sus decisiones. Una cadena se rompe por su eslabón más débil, por esto, una emergencia no es el lugar para exhibir individualismos, originalidades o actos impresionantes, las vidas y bienes cuya protección hemos asumido exigen, por el contrario, un responsable y sereno espíritu de equipo. Los individuos  que son incapaces de mantener el dominio de si mismos y de pensar clara y lógicamente en medio de la confusión reinante en la escena del incendio no deben aspirar a posiciones de mando operacional, más aún, todos los Bomberos deben desarrollar su capacidad de autocontrol para así poder ser plenamente eficientes y eficaces”.

“Para tener éxito en estas situaciones, quien está al mando y toda la vía jerárquica que lo acompañe deben ser capaces de aplicar un liderazgo capaz, que incite a la imitación y que enfrente con energía el problema, adoptando decisiones claras y oportunas. Quienes actúan bajo este liderazgo deberán hacerlo con máxima disciplina, basada en el adecuado conocimiento del mando establecido”.(Tacticas I, ANB-Chile, 1993) 

Muéstrenme a los soldados y generales, les diré si ganarán la guerra”



 
08-07-2011
Emergencias con gas combustible: ¿Cuál es el rol de Bomberos? 
 
 

Por el Instructor Nacional Sergio Albornoz Godoy.


Como en cada período invernal las emergencias con gas, ya sea del tipo licuado (GLP) distribuido en cilindros o estanques (mezclas propano butano) o por cañerías (natural, casi metano puro, o de ciudad, mezcla de gases fabricados) aumentan, causando alarma pública debido a la cobertura de los medios de comunicación, por la cantidad de personas afectadas que involucran.

Como emergencia que altera la normalidad de un lugar, la ciudadanía recurre a Bomberos quienes somos convocados, ya sean en etapas previas al daño mayor (escapes) o cuando ya ha ocurrido (post explosión o ante personas lesionadas o fallecidas).

Ante este panorama, una de las cosas más importantes es plantearnos si tenemos claro cuál es nuestro rol en este tipo de emergencias.

   

Inicialmente, es necesario destacar que cuando existe fuego por fugas encendidas o partes de la estructura que arden, posterior a una inflamación de gas, la actuación de Bomberos no puede ser muy diferente a lo que demanda enfrentar un incendio estructural. Solo se deberá tener especial cuidado con fugas encendidas que deben ser extinguidas en forma exclusiva, por corte del flujo del gas (segregación). Si ello no es posible, por no tener acceso a puntos de corte seguro, el dejar quemar hasta que el producto se agote es una opción válida, resguardando el entorno de la radiación y cuidando que el recipiente no reciba llama en forma directa (conducción) para no tener riesgo de BLEVE (explosión de vapores en expansión de un líquido en ebullición).

 

 

Se destaca que el apagar una fuga encendida por un método diferente a la segregación, crea el riesgo que la fuga continúe posterior a la extinción, generando nubes de gas inflamable con alto riesgo de explosión (explosión por combustión).  Este último escenario es similar al que se encuentra en las fugas sin fuego y donde los Bomberos deben entender muy bien cual es su rol.

 

Nuestra institución, por estatutos, ha sido creada para responder a emergencias, vale decir, después que la prevención se ha superado y el daño se ha producido. Por tanto, debemos abocarnos a minimizar las pérdidas en accidentes sin exponernos de manera irracional, vale decir, con un razonable margen de seguridad y eficiencia.

Las labores de educación o prevención en esta área no nos corresponden, como tampoco, atender a la imagen de las empresas del rubro, por el contrario, ellas deben darnos todas las facilidades para la atención de las emergencias en que se ve involucrado su producto.

En un ambiente con gas combustible, los principales peligros son:

• Fuego
• Explosión derivada de la inflamación en un recinto cerrado.
• Asfixia por baja concentración de oxígeno (debido al aumento del gas).
• Intoxicación (sólo en caso de gas de ciudad o presencia de CO).

 
 

Ante éstos, se debe evaluar el riesgo de cada uno (probabilidad que el daño se produzca y sus consecuencias) y actuar en consecuencia.  El uso de detectores de presencia de gas (tipo TIF) es fundamental para este trabajo,  son equipos de bajo costo comparado con multi analizadores de gases, además presentan una alta disponibilidad y vida útil, como también una fácil interpretación de alarmas (audible y visual ante presencia de gas).

Si existe presencia de gas se debe preparar equipo contra incendio, equipo de protección personal completo y  especialmente, determinar la presencia de personas al interior. Si no hay, se ventila y se espera la llegada de la empresa distribuidora del gas que produce la emergencia.

En cambio, si existen personas al interior, se puede organizar una partida de rescate, pero teniendo claro el riesgo que implica para los Bomberos.

Es fundamental que no debe confundirse el rol de Bomberos en estas emergencias iniciando acciones de “Búsqueda” de la fuga, pasando a cumplir roles de gásfiter o realizando labores asociadas, que le competen a la empresa distribuidora del gas.

La ventilación debe efectuarse con equipos adecuados (que no generen chispas) y desde un lugar seguro. El sólo uso de Equipos de Respiración Autocontenidos (ERA) no garantiza estar protegido dentro de estos ambientes, pues existe el riesgo de inflamación y más grave aún, de trauma severo debido a la expansión violenta del aire sobrecalentado ante la inflamación del gas ante cualquier fuente de ignición (explosión por combustión). Por esto no deben ingresar los Bomberos a estos ambientes si no es necesario, como tampoco otras instituciones como fuerza pública, SAMU o similares, debiendo Bomberos sacar al exterior a posibles víctimas para su atención en zona segura.

   

Esto rige igualmente para acumulaciones de Monóxido de Carbono (CO) el cual no debe olvidarse, que además de toxico, es inflamable, pudiendo perfectamente producir una explosión por combustión si se encuentra sobre su LEL.

La evacuación de los recintos donde se produce la fuga es aconsejable si se detectan concentraciones explosivas (sobre el LEL) como asimismo, evitar el exceso de personal, situación que se provoca cuando muchas veces se estaciona el material mayor frente al lugar afectado. Se debe tener presente que el GLP es más pesado que el aire bajando y acumulándose en alcantarillas, subterráneos y similares y el GN y gas de ciudad, son más livianos que el aire, subiendo y diluyéndose con más facilidad con corrientes de aire.

Si nuestros instrumentos no detectan mezcla inflamable y los niveles de oxígeno son normales, “bomberilmente” el lugar es seguro y podemos dar la situación controlada. Esto porque muchas veces el “olor a gas” u “olores no determinados” hacen que Bomberos permanezca mucho tiempo en el lugar revisando, no habiendo ya riesgo para los ocupantes. Muchos de estos olores provienen de alcantarillados, materia orgánica, nubes de gas que pasaron por el lugar o incluso, odorizaciones de plantas de gas que han escapado al medio ambiente, creando extensas áreas de alarma entre los vecinos.

 
 

Se debe mencionar que todos los gases combustibles distribuidos en nuestro país carecen de olor, por lo que son odorizados en planta por las empresas correspondientes con compuestos orgánicos azufrados, precisamente, para ser percibidos al escapar del recipiente o cañería que lo contiene.

Cada Cuerpo de Bomberos debe disponer de planes preconcebidos para estas situaciones, capacitar a sus Compañías en dichos procedimientos y actuar en consecuencia.  Además los Oficiales y Voluntarios deben tener absolutamente claras las características físicas relevantes de los diferentes tipos de gases que pueden encontrar para poder evaluar de manera adecuada el riesgo, como también el potencial de daño de este tipo de emergencias razones que hacen necesario disponer estas consideraciones de protección para los Voluntarios.


 
18-11-2011
Curso: Bomberos y los medios de comunicación
 
 

A continuación ponemos a disposición de todos los bomberos el manual del curso "Bomberos y los medios de comunicación", curso impartido por la Escuela de Bomberos de Santiago y que tiene como objetivo el lograr una relación provechosa entre los bomberos y los diferentes medios de comunicación.

Agradecemos a los voluntarios Marco Cumsille y Víctor Arias, así como a la Escuela de Bomberos del Cuerpo de Santiago por el compartir este valioso material.

 

 

BOMBEROS Y LOS MEDIOS DE COMUNICACION

I. Introducción.
El derecho a estar informado es uno de los derechos fundamentales del hombre y está garantizado por la constitución y las leyes chilenas. Todo periodista no es más que un delegado del pueblo ejerciendo ese atributo esencial de información que no puede ser restringido sino en situaciones muy excepcionales. Bomberos debe saber responder a esa necesidad del ser humano a través de un manejo adecuado de sus comunicaciones hacia los medios y hacia el público.

Hoy en día, en un mundo globalizado donde la imagen corporativa lo es casi todo, no se trata de ser como somos sino de que nos vean como realmente somos. A través de nuestra historia, las grandes catástrofes han situado a Bomberos como la institución más confiable del país debido a que a través de esas emergencias extremas los medios han mostrado nuestra labor y la han llevado a millones de hogares.



Esa labor la hacemos día a día, pero al no estar en los medios, volvemos a desaparecer de la agenda pública. Por ello, es importante entender cómo funcionan los medios de comunicación masiva y qué requieren de nosotros, con el objeto de acceder a esos grandes portadores de la imagen pública y, en definitiva, acercarnos a nuestro fin primero y último: nuestros compatriotas, a quienes atendemos sin dobleces las 24 horas y los 365 días al año.

 

II. Los Medios de Comunicación: un nuevo desafío para los Bomberos.

1. Todo servicio bomberil en noticia
El incendio, el rescate o cualquier hecho que altere la tranquilidad, afecte a la vida humana o al medio ambiente es motivo de interés para los Medios de Comunicación de Masas: la televisión, la radio, los periódicos y las revistas.


Cómo enfrentar a los medios, qué decirles y cómo asociarlos a nuestra tarea en provecho de la comunidad y de Bomberos es uno de los desafíos que el presente impone a los voluntarios y por ello se hace imperioso incorporar el tema de las comunicaciones y del manejo de la prensa como uno de los conocimientos básicos para ejercer el mando durante una emergencia.

2. Comunicaciones masivas
Hace ya más de 40 años, teóricos de la comunicación masiva como Marshall MacLuhan profetizaron un mundo global, donde los medios pasarían a registrar gran parte de nuestra vida y se convertirían en una especie de extensión de las capacidades del hombre. Hoy, estos medios modernos llegan al 99% de la población y, por lo mismo, tejen un papel fundamental en la percepción de la realidad de las distintas sociedades.
Actualmente los grandes medios de comunicación obedecen a parámetros comerciales expresados en términos de ratings (TV), sintonía (radios) o circulación (prensa escrita). Para lograr este objetivo utilizan una serie de recursos entre los que se cuenta la noticia, como un elemento de gran valor para el público. Básicamente todos compiten por ser los primeros o los únicos en dar una información, por tener la imagen más exclusiva o impactante y por entregar las revelaciones más conmovedoras.

Así, en la actual dinámica de las comunicaciones, todos los actos de emergencia bomberil son eventualmente un elemento de gran atractivo para los medios. Para entenderlo basta con recordar un viejo adagio periodístico, cumplido al pie de la letra hasta el día de hoy, que señala que: "Las buenas noticias son las malas noticias". El morbo, la curiosidad o la sensibilidad ante un suceso trágico hacen que las informaciones relativas a estos hechos despierten un interés masivo y de consumo fácil.


Cada periodista, cada informador, intentará contar una historia. En los medios de prensa, fundamentalmente esta historia será escrita y desarrollada a través de "crónicas", seguramente apoyada por fotografías; mientras en radio y televisión será presentada por las llamadas “notas”.


3. Las preguntas básicas
Para cumplir el objetivo de cada medio de comunicación, escribir una crónica o editar una nota radial o televisiva, el periodista deberá atenerse a una regla básica, la de responder las preguntas fundamentales.
Así, la prensa siempre estará presente intentando obtener las siguientes preguntas: ¿Qué?, ¿Quién?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde? y ¿Por qué?
Llevado al terreno bomberil y aplicado a cualquier acto, el Oficial a Cargo o su vocero, debe tener claro que se enfrentará a estas cuestiones y que deberá saber responderlas a tiempo.
¿Qué se quema?: Un centro comercial – ¿Quién es el afectado?: El local 34 del nivel azul – ¿Cómo empezó?: Está siendo investigado por servicios técnicos – ¿Cuándo?: El fuego fue detectado por los rondines cerca de las 3 de la mañana – ¿Dónde comenzó el incendio?: En el sector de la cocina – ¿Por qué demoraron tanto en ingresar la centro comercial?: Porque los accesos se encontraban cerrados y hubo que abrirlos a la fuerza.
Las respuestas a las cuestiones fundamentales de los periodistas eliminará de inmediato toda presión informativa y hará más expedito el trabajo de Bomberos.

Conocidas las preguntas básicas, los periodistas estructuran sus noticias de acuerdo a diversos esquemas, pero el más utilizado en la información del tipo policial o bomberil es el de la "Pirámide invertida". Este esquema se utilizaba ya en el siglo pasado y consistía en organizar la información de tal modo que lo más relevante estuviera arriba o encabezando la nota, la cual se iba estructurando en orden decreciente de relevancia.

 

4. Tipos de Medios de Comunicación y su formato

a. Escritos
Se trata de diarios, revistas y agencias noticiosas. Normalmente publican para el día siguiente -a excepción de los vespertinos- y necesitan primordialmente fotografías e información en profundidad.
Las noticias se presentan en texto que puede ir de una a varias columnas. Es un hecho cierto que el índice de lectura decae, por lo que muchos medios son una mera suma de párrafos, donde siempre se va a privilegiar una buena fotografía por sobre la noticia escrita.

b. Radios
Son medios de comunicación que privilegian la instantaneidad de la información. Viven de la noticia en el momento y son los de mayor credibilidad según las encuestas. Son los que mejor pueden hacer un seguimiento inmediato a un incidente bomberil. Se nutren de la palabra, por lo que la voz de los Bomberos es fundamental.
Las noticias se pueden presentar a través de la lectura de un libreto o de un reporte en directo. Salvo situaciones muy excepcionales, no exceden de los dos minutos como máximo. Esta tendencia puede romperse cuando un incendio está en desarrollo.

c. Televisión
Es el medio audiovisual de mayor impacto. Su complejidad tecnológica y su penetración le dan gran relevancia entre el público. No tiene tanta instantaneidad como la radio, pero su poder de penetración es enorme. Se nutre de las imágenes y cuanto más espectaculares, mejor.


 

d. Medios electrónicos
Son los portales de Internet, twitters y blogs. Componen un nuevo estamento, más libre, más inmediato y más democrático. Cualquiera puede nutrirlos y por lo tanto nuestro actuar debe considerar que habrá ciudadanos comunes y corrientes capaces de convertirse en corresponsales bomberiles.


 

Este hecho constituye un desafío mayor para Bomberos. Por una parte, una foto captando un buen trabajo bien puede significar elevar la imagen de la Institución, un comentario o foto de un ciudadano narrando un mal trabajo puede significar que la noticia pase a ser el error bomberil por sobre el origen de la emergencia. Estos medios condensan los formatos anteriores, pudiendo utilizarlos todos para entregar sus contenidos. Es decir, podemos encontrar texto, videos, fotos y audio en una misma noticia.


5. Plazo de cierre
Ya está claro que ante Bomberos, la misión de un reportero es contar una historia que sea de interés masivo, que impacte y consiga audiencia y que reúna las respuestas básicas. Sin embargo, cada periodista debe atender una presión adicional: el plazo de cierre o de despacho.
Así como las máquinas salen de los cuarteles a la caída de los timbres, los periodistas tienen un "plazo fatal que cumplir" y es el que les impone su propio medio de comunicación para que la noticia se incluida en la oferta al público.
En todos los medios ese plazo se llama "cierre" y tiene que ver con el último minuto en que se permite agregar una nueva información al diario, al noticiario radial o televisivo.
Esto difiere en los medios electrónicos, donde el cierre puede darse en cualquier momento y desde el lugar mismo de los hechos.
Los canales tienen prácticamente estandarizados sus horarios de 6 a 8 AM, de 13 a 14,30, de 21 a 22.15 y después de la medianoche.
Las radios coinciden casi con ese formato, mientras los diarios tienen dos cierres; uno que va cerca de las 20 horas para sus ediciones de provincias y después de la 1 AM para la zona central del país. Transcurrido ese plazo, no es posible ser incluido en la edición siguiente.
Es importante tener presente el plazo de cierre de los medios de comunicación, ya que ello puede generar mayor presión para requerir información de parte de los periodistas.
No hay que perder de vista este concepto que le da urgencia al acceso a la información.

6. Recomendaciones básicas para enfrentar a un reportero
Es importante considerar que en los medios de comunicación los Bomberos son vistos, tradicionalmente, como héroes comunitarios.
No permitamos que una mala relación con la prensa deteriore esa imagen. Atendamos las siguientes recomendaciones, las que darán mayor seguridad y mantendrán la percepción social acerca de la nobleza de nuestra misión.

· Mantener la calma: Trate al reportero con cortesía. Reconozca que está realizando su trabajo cuando hace las preguntas, escribe notas, toma fotografías o filma. Permita que sepa que usted le va a ayudar tanto como sea posible.

· Disimular las emociones: Los reporteros están entrenados para preguntar de una manera que pueden hacer que usted revele lo que piensa en ese momento, sus opiniones y reacciones acerca de quienes crearon la situación. Nunca confronte a los reporteros. Ellos están probablemente preinformados.

· Contar los hechos: Haga sus declaraciones cubriendo los hechos básicos sobre la escena antes de que el reportero tenga la oportunidad de ponerle a la defensiva con preguntas probables que requieran opiniones y respuestas interpretativas.

·Ser amable: La cortesía y cooperación de su parte le llevarán a una situación que establezca su credibilidad. La meta de un reportero es una historia; déle oportunidad de contar esa historia la que involucra su Compañía o al Cuerpo.

 

 

·Ser amable: La cortesía y cooperación de su parte le llevarán a una situación que establezca su credibilidad. La meta de un reportero es una historia; déle oportunidad de contar esa historia la que involucra su Compañía o al Cuerpo.

 

· Contestar lo que se pregunta: No de opiniones voluntarias. Permita al reportero hacer su trabajo.

· Regular la información: En la respuesta de alguna pregunta inconveniente hecha por los reporteros, indique que no puede hacer comentarios por el momento. Un simple: "Sin comentarios" o "No estoy autorizado para entregar esa información", dicho de manera firme pero cortés, bastará para terminar la presión.

· Cumplir la palabra: Si para responder cierta pregunta requiere informarse de hechos adicionales hágalo saber e indique que después dará la respuesta. Si se compromete, cumpla su palabra, así acrecentará su credibilidad.

· Ser preciso: Cuando entregue números, cantidades o estadísticas, esté seguro de que está en lo correcto. No estime la magnitud de los daños ni menos entregue cifras acerca de las pérdidas. Esa es tarea de los peritos o de las compañías de seguros. Si no hay forma de decirlo o cuantificar algo, dígalo también. Hay que tener el mismo cuidado y atención al proporcionar nombres, títulos, números telefónicos, etc.

· Contar con testigo: Si el reportero llega a su oficina solicite la presencia de una tercera persona siempre que le sea posible. Dicha persona simplemente estará presente de manera amistosa y no participará de la entrevista.

· Hablar alto: Tómese su tiempo y deje que los reporteros tomen notas con libertad.

· Revisar la información proporcionada: Siempre que se posible, antes de enfrentar a la prensa, confeccione un resumen de la información a entregar: "Ahora, les vamos a informar las causas del siniestro.. .". Un buen reportero apreciará esto último.

· Cooperar ante requerimiento gráfico: Una imagen vale más que mil palabras dicen los periodistas. Permita que éstas se tomen cuando no haya peligro pero esté alerta. Usted puede a menudo ser fotografiado en una manera que comprometa su causa. En todo caso, una buena foto de Bomberos trabajando vale más que mil palabras de apoyo a la Institución. Por contraparte, una mala foto puede destruir la imagen que por años costó construir.

· No dudar al responder: Si la entrevista es para una radio o un canal de televisión, estos medios siempre tienen un tiempo limitado y necesitan respuestas concretas y resumidas.

· Jugar siempre de local: Si se concreta una entrevista, trate de que se haga en un medio favorable para usted; puede ser su oficina, el Cuartel General o su propia Compañía. Esto le dará mayor seguridad.


III. Trabajo con la prensa en emergencias mayores

1. Vocero bomberil
Cualquier catástrofe natural, cualquier incendio de proporciones o cualquier accidente con muchas víctimas generarán una cobertura periodística que hará necesario disponer de una preparación mayor.

Para evitar el rumor y la especulación, es necesario generar una figura, una función de vocero en alguien cercano a la estructura de mando que pueda hacer de nexo entre el Cuerpo y los medios de comunicación, hasta que el Comandante pueda hacer su balance final.


El vocero bomberil puede cumplir las siguientes funciones:
·Ser la cara de Bomberos ante la comunidad.
·Hacer de enlace entre el Comandante y los medios de comunicación.
·Organizar la oficina de prensa provisional.

2. La tarea del vocero bomberil
En una emergencia de gran magnitud, el vocero bomberil u Oficial de comunicaciones deberá realizar una serie de tareas tanto logísticas como comunicacionales que es necesario repasar:

· Habilitar un área de prensa donde sea posible efectuar conferencias o entrevistas y donde estén disponibles las facilidades de trabajo para la prensa. Esto puede ser en un carro de transporte o, en un caso de una emergencia de larga duración, habilitar una oficina para tal labor. En este punto, es necesario establecer una persona de contacto con la prensa para suministrar información posterior. Todos los representantes de la prensa deberán registrarse para recibir nuevas informaciones.

· Preparar una lista completa de bajas, muertos, daños y pérdidas. Los nombres pueden ser dados a los medios de comunicación solamente después de la notificación a los parientes cercanos. También proporcionar los nombres de los heridos y el de los hospitales a los que fueron enviados.

· Determinar la extensión del daño. Relacionar planos de las áreas que involucran a la calle y otras marcas familiares de la comunidad. No especular a los medios de prensa con las perdidas en dólares o pesos.

· Determinar le causa general de la emergencia pero evitar especulaciones y especificaciones, especialmente en cuanto a asignar culpabilidades. Bajo el sistema procesal actual, las declaraciones de bomberos constituyen elementos de prueba que bien pueden ser rebatidos por la contraparte, por lo que una declaración sobre hechos no 100% comprobados pueden derivar en complicaciones legales


· Combinar todos los hechos conocidos en una noticia o declaración escrita.

· Instruir un plan de seguridad para admitir a los reporteros con apropiada identificación de prensa.

· Escoltar a todos los representantes de prensa a un área administrativa designada coma "sala de prensa".

· En la "sala de prensa", dar a los reporteros una cortés bienvenida y ayudarlos en todo la que sea posible, consistente con diplomacia política para reunir la información requerida.

· Escoltar a la prensa a las áreas dañadas solamente si los Oficiales de seguridad así lo consideran. No forzar en proporcionarles cascos y otros equipos de seguridad requeridos.

· Llevar a los fotógrafos a las latitudes necesarias en la compañía apropiada y después que el área sea declarada segura por el Oficial a cargo. No intentar prohibir la toma de fotografías ya que no se tiene el derecho legal para hacerlo.

· Asegurarse que todos los reporteros están apropiadamente informados y han sido actualizados con la información que hasta ese momento hay disponible, incluyendo la revisión de las listas de bajas.

· Alertar a los representantes de los medios locales de información de lo que ocurre en la escena. Las estaciones de radio estarán especialmente interesadas en un reporte breve de la situación.

· No especule ni consienta las especulaciones de los reporteros quienes buscarán la confirmación de Bomberos para afirmar algo.

·Hacer sentir a la prensa de que se es la mejor fuente de información y que se está dispuesto e cooperar totalmente con ellos.

3. Tres puntos a recordar para una información precisa
3.1. Usted no está solo

3.2. Establecer acuerdos


3.3. Actualizar la información
Es importante actualizar periódicamente la información sobre lo que se está trabajando. En una emergencia hay nuevos cambios rápidamente. Se debe estar seguro de que la situación no ha cambiado desde que se ha dado le última declaración a los medios.


4. Uso de los medios en campañas de bien público
En momentos de no emergencias, los medios de comunicación masivos pueden ser de gran ayuda para un Cuerpo de Bomberos, tanto para distribuir sus mensajes como para acrecentar su imagen de servicio de utilidad pública.
Es conveniente hacer un inventario de los medios de comunicación disponibles en la comunidad y en los alrededores.

Se debe establecer una nómina de los reporteros asignados comúnmente a cubrir noticias de emergencias, con números telefónicos y horas de contactos, pues éstos se pueden necesitar en cualquier momento. La familiaridad con estos profesionales puede hacer incluso más fluido el trabajo con los medios de comunicación.
Generalmente, cada medio está obligado en cierto grado a proveer mensajes de servicio público a su audiencia sin costo alguno a la fuente o surtidor de la información. Es a través de esta obligación que los medios de comunicación se hacen aliados valiosos al momento de generar programas educativos relacionados con la prevención de incendios.
Un espíritu de cooperación debe ser generado y alimentado entre el Cuerpo de Bomberos y los medios de comunicación.

En la relación de "dar y recibir" entre dos organizaciones, cada una trata de mantener la integridad de su estructura y propósitos mientras ayuda a la otra. Aunque usted entienda la importancia del mensaje, convenza a los medios de comunicación de las utilidades del mismo y asegúreles que el mensaje o noticia que usted quiere dar al público será de utilidad mutua para ambos partidos involucrados. Muestre un interés por la reputación del periódico, la televisión o la radiodifusora, y no les pida que emitan una noticia que será vergonzosa para ellos más tarde o que será perjudicial a sus propósitos.

Una consideración importante al emitir una noticia o reportaje en los medios de comunicación es escoger quién será más beneficiado por el mensaje que se desea presentar. No sería productivo usar un periódico o teledifusora de noticias para dar un mensaje de la prevención de incendios a los niños. Igualmente, los ancianos recibirán poca información acerca de las "medidas de seguridad con calefacción" en folletos distribuidos en centros comerciales.
En el proceso de diseñar los mensajes específicos, recuerde considerar cuáles recursos de los medios de comunicación son los más factibles a usar para la agrupación interesada escogida.

Las redes de radio con cobertura nacional, las estaciones de televisión de amplia cobertura, los periódicos nacionales y locales, y aun las revistas deben ser consideradas como fuentes posibles de contacto con el público. Especialmente en áreas urbanas, las redes sociales hoy constituyen una red de información que muchas veces es más eficiente que los medios tradicionales de comunicación.

Antes de entregar la información a los medios de comunicación establecer acuerdos entre todos los grupos involucrados en la información. Siempre es mejor llegar al acuerdo que sea sólo una persona la que haga las veces de vocero. En muchos casos, una agencia gubernamental, tal como la Onemi, será oficialmente la encargada de la situación. En este caso, los oficiales de asuntos públicos serán la mejor opción.

En una emergencia o situación de crisis donde otros están involucrados (Policías, Bomberos, Agencias gubernamentales, etc.) antes de entregar una declaración, hay que asegurase de hablar previamente con todos ellos a fin de estar seguro de la exactitud de la información que se entregará. Si es posible, lograr que cada grupo tenga un representante en la "conferencia de prensa" o en el área de la entrevista.

Dado los requerimientos de la acción, seguramente el Comandante no podrá atender a la prensa sino hasta que la emergencia esté controlada. Esto no aminorará el interés periodístico por saber que sucede, sino por el contrario estimulará a los medios a obtener declaraciones o informaciones que les sean útiles. Sin embargo, esto también puede generar una serie de especulaciones que no favorecerán nuestra labor.


 

El formato de noticias difiere de la televisión abierta a los canales de noticias por cable. Los primeros cuentan con tiempos restringidos, por lo que sus informes periodísticos suelen ser breves, no más de un minuto y medio, mientras que los canales de cable poseen mucho más tiempo para desarrollar las noticias.
Durante grandes emergencias o accidentes de mucho impacto, los canales pueden romper su programación habitual para transmitir en vivo de manera continuada.

En todo acto de servicio bomberil, por pequeño que este sea, es posible atraer a los medios y, por lo tanto, se hace urgentemente necesario saber como enfrentar esta nueva exigencia.
Es casi una doctrina nacional bomberil el mantenerse alejado de los medios de comunicación, en lugar de utilizar la influencia de estos en grandes catástrofes y siniestros donde sea necesario instruir a la comunidad, tranquilizar a la población o bien dar consejos acerca de su seguridad.

 
 

 
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